
Nueva pareja y familia
Consideremos esta situación. Una mujer se separa de su marido. Al irse éste de su casa, ella decide conocer a una nueva persona, rehacer su vida y formar una pareja nueva. Lo hace, conoce un hombre que le gusta mucho. Deciden formar pareja y tras pasar el tiempo ambos consideran que es tiempo de vivir juntos. Entonces ella le propone que él se mude a su casa. Aquí parece que todo marcha como tiene que marchar. Sin embargo, existe un único inconveniente, la mujer tuvo hijos con su ex-marido, vive con ellos. Entonces la decición de traer un nuevo hombre a su casa no puede tomarse así como así, dado que sus hijos podrían enojarse con ella.
Este tipo de situaciones se presenta a diario en la sociedad actual en donde ya el matrimonio parece no contener tal como lo hacía en el pasado a las partes en sus debidos sitios. ¿Cómo hacer para convivir con una nueva persona una vez que hemos roto con nuestro viejo matrimonio? ¿Cómo hacer cuando han quedado hijos que hacen difícil la vida de pareja con personas que quedan fuera del círculo estrecho del padre y la madre?
Tal vez la mejor estrategia es la así llamada estrategia del goteo. Como las gotas de un grifo que caen en la noche, una por una, así también puede hacerse con la nueva pareja y la búsqueda de una relación de amistad con los hijos. Para que no resulte shockeante, se puede intentar traer a la pareja al hogar una vez por semana, de a poco. Que los hijos la vayan conociendo, y una vez que el vínculo de confianza se haya armado, entonces sí convocarla con más recurrencia. Y tal vez a la larga se podrá mudar a casa.
Con medidas cautelares es el mejor modo de llevar la vida de los padres divorciados.
