
La familia unida
Sigamos con nuestra indagación. Decíamos que, dadas las condiciones en las que nos toca vivir -vale decir: las obligaciones que nos toca afrontar en tanto adultos responsables-, es muy probable que nuestra familia caiga en la vacuidad del tedio y en el estancamiento. Allí donde tendríamos que encontrar un espacio de libertad, de desarrollo personal, verbigracia: la esfera privada del hogar; no encontramos sino una prologanción del trabajo y de las obligaciones que se nos imponen desde afuera.
Para que ello no ocurra debemos decidirnos a esforzarnos un poco -como si fuera una inversión de corto plazo- para luego, disfrutar de los beneficios celestes de una vida familiar plena. A continuación dejamos un tip para que este esfuerzo sea dirigido con sentido.
Tip n°1: proponer nuevas ideas para llevar a cabo en conjunto en la familia. ¿Cuál es el concepto de este tip? Establecer rupturas en el continuo del tiempo. Generar un acontecimiento que quiebre el aburrido anticiparse a lo que ya sabemos que ocurrirá. Para ello, podemos plantear un objetivo realizable en poco tiempo pero que requiera de la actividad de todos y cada unos de los integrantes. Repartiendose las tareas que cada uno puede y sabe hacer mejor, se terminaría formando un proceso en el que el grupo caminaría para el mismo lado. En el caso de que el objetivo se cumpla, el placer y la alegría se multiplicaran al infinito, puesto que todos sabrán que han puesto algo de sí en ese resultado y, sin embargo, también sabrán lo mucho que necesitaron de los otros para que eso ocurra.
