
Internet y familia: no todos son problemas
Hace poco he comentado algunas cuestiones relativas a los peligros de la conexión contínua. Hoy me gustaría hablar del otro costado de la moneda. A saber: cuáles son, también, los beneficios y las virtudes de la hiperconectividad para nuestra familia.
Como recordarán, una fuente de amenazas a la integración familiar y al respeto por los nuestros es el grado mínimo de atención que podemos poner en sus palabras dado que vivimos con la mente en lo que ocurre en el mundo virtual. La ecuación sería “a más virtualidad menos realidad familiar”. Pero, vamos, que también Internet nos ayuda, y mucho.
En principio, la gran cantidad de entradas a temas e informaciones que de otra forma no tendríamos acceso. En este sentido se puede pensar que -este blog es un caso ejemplar al respecto- muchas familias (madres, padres, hijos, abuelos, etc.) han logrado y aconsejarse en una miríada de temas y problemas gracias a la hiperconectividad. Ahora ya no tenemos que pagar un servicio (un psicólogo, por ejemplo) para resolver nuestros problemas privados. En Internet tenemos un contingente de individuos que se encuentra en nuestra misma situación y puede darnos un consejo. Pero también hay sitios de consulta en donde profesionales están a nuestra disposición para dar un mensaje de autoridad.
- Familia e internet no necesariamente incompatibles
En fin, la cuestión problemática no sería tanto las nuevas tecnologías en sí mismas sino el uso que hacemos de ellas. Todo depende de nosotros, por ello: no dormirse en los laureles y esforzarse por aprovechar las potencialidades de Internet.
