
Los hijos y la alimentación
Un avioncito, un avioncito… simulamos ser pilotos de avión, cantamos y hasta nos paramos de manos, todo para que nuestros hijos coman bien ¿verdad? Pero, ¿sabías que el problema no es tanto que les desagraden las zanahorias y los ejotes hervidos, sino el ejemplo que les damos nosotros con nuestros hábitos alimenticios y la manera en que les enseñamos a comer?
Así les tengamos el refrigerador lleno y adornado de obras de arte, los niños no las comerán si no cuentan con un adecuado modelo a seguir de buena alimentación (sus padres).
Los errores más comunes de los padres
Los padres a veces inconscientemente cometemos muchos errores que impiden que nuestros hijos aprendan a alimentarse bien. A continuación te presentamos los más comunes, así es que pon mucha atención para no caer de nuevo en ellos:
- Si tu hijo nunca te ha visto saborear un caldo de verduras o un delicioso hígado a la plancha, ¿cómo piensas que le van a dar ganas de comerlo a él? Las actitudes de nosotros como padres con respecto a la comida repercuten directamente en los hábitos alimenticios de los niños.
- No conviertas el momento de comida en un campo de batalla. Insistir en que el niño no deje alimentos en el plato y en que se beba todos los líquidos, crea actitudes negativas ante la comida que duran toda la vida.
- Cuando se premia un buen comportamiento con comida y se castiga la indisciplina con el ayuno, estás haciendo que el niño relacione la comida con la aprobación y la autoestima. Esto puede dar origen a un patrón de comportamiento que busque la satisfacción al comer. Luego, ante cualquier problema o mal estado de ánimo se desencadena una ansiedad terrible por comer.
