
Bautismo
El nacimiento de un niño siempre llenará de alegría el hogar y a la familia del pequeño, y más si los padres son religiosos y quieren transmitirle su fe.
Los bautizos por lo regular son realizados los primeros meses de nacido de un bebé; sin embargo, hay padres que dejan pasar un poco más de tiempo por razones personales.
La ceremonia
Actualmente las ceremonias religiosas de los bautizos son comunitarias, ya que, por disposiciones de la Iglesia, es difícil que se oficie una misa privada.
Sin embargo, hay ocasiones en que se realizan de manera privada debido a la cercanía o amistad del sacerdote con la familia o padres del pequeño.
La invitación
En este aspecto se puede ser tan formal como los padres quieran. La invitación se puede hacer directamente de los padres del bebé hacia algún familiar o amigo por teléfono o más formal por medio de invitaciones mandadas por correo o entregadas personalmente.
A festejar…
Después de la misa religiosa, es acostumbrado que los padres ofrezcan una recepción; sin embargo, no es necesario. En caso de que se ofrezca debe darse importancia a muchos detalles y se debe limitar a los amigos y parientes más cercanos, según lo permita nuestro presupuesto.
¿Dónde y Cuándo?
La fiesta puede celebrarse en casas o jardines privados, por lo general, en casa de los padres o padrinos del bebé; también hay casos en los que se hacen en pequeños salones.
La recepción puede ser a cualquier hora, ya sea por la mañana o por la tarde. Si se prefiere la ceremonia por la mañana lo aconsejable es que después se haga un almuerzo o comida, y si es por la tarde, una cena.
Pequeños detalles
Algo importante es que el lugar tenga un cuarto privado, donde la madre del niño pueda darle de comer y cambiarlo; también es muy importante el propio descanso del niño, ya que seguramente habrá bullicio y podría ponerse inquieto.
Es seguro que a estos festejos asistan niños y anden corriendo por todos lados. Por este motivo es necesario que haya un área de juegos, donde los pequeños puedan jugar y divertirse sin molestar a nadie.
