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 embarazo
Tal vez son la mayoría. Nunca se sabe. Lo cierto es que el embarazo no deseado genera tristeza y dolor. Pues no hay nada más hermoso que el planificar tener una familia, y el quedar embarazada fruto de la propia voluntad y deseo. Ahora bien, cuando esto no ocurre las personas pueden reaccionar de diferentes maneras. Estan aquellos que si o si siguen con el embarazo, y aquellos que no.
No hablaremos de la segunda categoría, no porque sea un tabú, sino porque es algo tan doloroso que ni todas las palabras del mundo servirían para expresarlo.
Hablaremos, sí, de los embarazos que siguen su marcha, su cauce natural, por más que no hayan sido concebidos con intención expresa. Las razones del embarazo todos las conocemos: al no cuidarnos con algún anticonceptivo o profliactico en nuestras relaciones sexuales, la mujer queda embarazada.
Pues bien, este acto de irresponsabilidad debe luego ser asumido por los agentes de la pareja con toda la adultez posible, y en la afirmación del “sí, lo tendremos”, debe reflejarse una inversión de la tristeza en la felicidad, y lo no deseado en lo deseado por la propia voluntad.
Cuando esto ocurre la diferencia entre los hijos deseados y los no deseados se vuelve casi nula, y los padres se vuelven idénticos así como los hijos. Continuar leyendo La tristeza del embarazo no deseado
 noche de bodas
Cuando dos personas deciden casarse, todo parece ser ideal, de película. Sin embargo, a diferencia de los films, en la vida real las cosas deben ser conseguidas con el sudor de nuestra frente y una cuota de esfuerzo nunca antes vista. No solamente por el dinero que gastamos en las celebraciones de este evento único en nuestra vida -si es que todavía no nos hemos casado, si es que todavía no nos volveremos a casar-, sino también por las ganas que uno debe tener a la hora de sentarse y pasar el tiempo eligiendo esto y aquello.
Si eres de aquellas personas que odian decidir entre distintas opciones de mercado, si esto le da lo mismo que aquello, entonces deberás saber que el casamiento es un espacio en el cual deberás elegir entre millones de opciones.
Una de estas opciones es el hotel en donde se pasará la la noche de bodas. Como se sabe, luego del casamiento la pareja va a un hotel a dar cierre a su vida de pareja no-casada. Suele ocurrir que la pareja está tan cansada y con tantas copas encima que la noche de bodas se quedan dormidos. Pero si en la fiesta de casamiento no la han pasado tan bien, es decir, si aún siguen con vida: entonces el hotel será de suma importancia, dado que la noche romántica amerita un buen hotel de 5 estrellas. Continuar leyendo El hotel de la noche de bodas
 Primera cita
Cuando todavía no conocemos bien a la otra persona, es decir, cuando realizamos una cita por primera vez las opciones no pueden ser muchas. Existen ciertos lugares comunes a donde suelen concurrir las personas que desean conocer a otra persona. Y los lugares comunes, en este caso, tienen un por qué: debemos reducir casi a cero el margen de error natural en toda cita.
Cuando conocemos a la otra persona la cita es más distendida. Podemos ir a comer, podemos ir a lugares no tan buenos, porque tenemos la seguridad que la otra persona nos ama y la salida es sólo una excusa para estar juntos. Pero cuando todavía esto no ha ocurrido, esto es: cuando todavía no conocemos bien a la otra persona, entonces debemos tratar de elegir bien los lugares de la cita pues de otra forma el futuro de la “pareja” -si es que podemos hablar de pareja en este estadio de la relación- se vuelve negro.
Un consejo es el de no ir a comer a lugares en donde haya comida exótica, como es la comida de Asia o África. Claro que hoy día el sushi está de moda, y esta sería una buena elección.
Sin embargo sería un poco más estricto y directamente recomendaría no ir tampoco a comer, dado que la comida no suele ser un espacio en el que se pueda hablar demasiado. Continuar leyendo ¿Qué hacer en la primera cita?
 Cómo formar pareja
Son varios los motivos que explican por qué uno está solo. No vamos a dar las claves para encontrar pareja, puesto que esto descansa en cada uno y en la suerte que uno tiene. Sin embargo, vamos a poner entre paréntesis el factor “suerte” para analizar cuáles son los aspectos fundamentales de nuestra voluntad a la hora de encontrar pareja.
El primero de estos elementos tiene que ver con nuestra predisposición en general. Las personas están solas porque de alguna u otra manera disfrutan de su soledad. Esto es, quieren estar acompañadas -puesto que nadie quiere morir solo- pero, al mismo tiempo todas las personas que pueden ser candidatas a parejas de uno “tienen demasiados defectos”.
Evidentemente estos defectos pueden ser reales, pero lo cierto es también que uno suele exagerar los defectos ajenos “para” seguir solo. Esta acción teleológica es inintencional, y por ello ponemos entre paréntesis.
Ahora bien, una vez que nos convencemos de que queremos estar en pareja, el primer paso evidente es el de no quedarnos encerrados en casa. Es decir, aunque no queramos, tenemos que salir a la vida, ir a tomar algo, hablar con nuestros grupos de amigos, en pocas palabras: tener vida social.
La única manera de conocer gente es yendo a donde va la gente, y hoy en día este tipo de lugares son los bares, las discotecas, los cines, el teatro, las plazas, todos los lugares en donde uno va a pasarla bien.
Continuar leyendo Cómo formar pareja
 Amigos
Pero bien, cerramos el artículo anterior con el siguiente interrogante: ¿cuál es el límite en la amistad entre el hombre y la mujer?
Esto no admite una sola respuesta, porque cada amistad impone sus propias obligaciones y no toda amistad permite las mismas “transgresiones”. Ahora bien, existe una suerte de código universal que toda amistad debe cumplir y es el que habilita a llamar de un mismo nombre al tipo de relación que tenemos con la otra persona bajo “amistad”.
Es decir, algo debe tener en común con la amistad con una persona del mismo sexo, para que podamos llamar tanto a X amigo como a Y amiga. Y esto podría ser precisamente la relación sexual. Nunca se nos ocurriría tener relaciones con un amigo (hablamos, claramente, de casos heterosexuales), y de la misma manera “nunca” tendríamos sexo con nuestra amiga.
¿Por qué? No hace falta decirlo en el primer caso. Pero en el segundo sí se exige una justificación. Y esta viene en el sentido de que justamente lo que permite que una amistad se genere entre el hombre y la mujer es la confianza, la seguridad en el otro, y todo esto parece venir facilitado por el hecho de que no tenemos interés en conquistar a la otra persona. Es por ello que nos abrimos a la otra persona sin pensar si tendremos o no relaciones sexuales.
Continuar leyendo Amistad entre el hombre y la mujer
 Amistad del sexo opuesto
No podemos hacer las veces de consejeros anónimos en este espacio, pero sí nos resulta interesante plantear de manera vívida experiencias y situaciones que a más de uno le han tocado vivir y que en la lectura puede aparecer la oportunidad de adoptar una distancia reflexiva con nuestra propia vida, cosa que no solemos hacer en el transcurrir de los días.
Muchas personas se conocen a sí mismas y dicen “nunca podría tener una amistad del sexo opuesto”. Cuando se les pregunta por qué, ellas responden “pues no podría resistir la tentación de ir más allá de los límites que el código de la amistad supone”.
Este tipo de reconocimiento no siempre se encuentra presente en las personas, por el simple motivo de que muchos no nos resignamos a tener amistades del sexo opuesto. El problema que se plantea es el siguiente: ¿podemos ver a la otra persona del sexo opuesto como un amigo? ¿O tendremos que contener nuestras ganas en este caso y dejarlas libres en casos en donde no nos encontremos con personas definidas por nosotros mismos como amigas?
La cuestión no es sencilla, y da pie a muchas confusiones. Esto ocurre de manera paradigmática en la pareja de amigos Hombre-Mujer que se conocen desde hace muchos años y logran tener la confianza y la sinceridad que no se tiene ni con el grupo de amigos hombres de él, ni con el grupo de amigas mujeres de ella. Continuar leyendo Amistad con personas del sexo opuesto
 Qué hacer con el deprimido
Luego de una ruptura muy traumática, las personas se preguntan ¿y ahora qué? ¿cómo seguir adelante? ¿cómo continuar con mi vida si no puedo dejar de pensar en ella/el? Evidentemente aquí se produce un hiato muy agresivo entre la situación del individuo sufriente y las presiones y obligaciones que impone el sistema económico-social.
La sociedad requiere que el individuo sigua adelante, que continúe con su vida, que vaya a trabajar y que no falte a sus obligaciones de adulto responsable. Pero este adulto responsable sufre como un niño y no desea moverse de su dormitorio, no quiere salir de su cama. Prefiere quedarse llorando todo el día.
¿Qué hacer aquí? Claramente esto impone una paradoja para todos aquellos que son familiares o amigos de esta persona que sufre. Pues lo planteado nos obliga a pensar que si realmente amamos a esta persona entonces el famoso consejo de “sigue adelante”, “olvidate”, “conoce a otra persona”, son consejos que parecen ser más egoistas que generosos.
Con este tipo de consejos coincidimos con las exigencias sistémicas de la sociedad y al hacerlo deberíamos dudar de su verdad interna. Entonces podemos cambiar de parecer y decir a nuestro amigo “llora todo lo que quieras, sufre hasta más no poder, que tu duelo siga su rumbo naturalmente”. Entonces respetaremos el dolor ajeno sin imponerle recomposiciones ficticias. Continuar leyendo Luego de la ruptura, ¿qué?
 Ruptura y rechazo
Sería muy cómico intentar ofrecer un decálogo de etapas por las que pasa aquel que ha terminado con una relación amorosa. Más aún cuando esa relación ha terminado por decisión de la otra persona. Sin embargo sería sí interesante comentar, más basado en experiencia que en conocimiento objetivo, el derrotero que suele realizar aquel que ha sido “rechazado”.
No hablamos del sujeto que ha sido rechazado en su intento de conquistar una dama. Nos referimos al rechazado luego de una entrega de amor nunca antes vista. Hablamos más de aquel que ha logrado entablar una relación amorosa con otra persona, única, excepcional, y que luego de un tiempo de convivencia la separación viene a cortar tal relación. Pero también cuando esta separación no es fruto del consenso de ambas partes.
Es evidente que este tipo de rechazo es mucho más angustiante que el que hemos mencionado más arriba. Pues es un rechazo que da lugar a un duelo. La persona pierde al ser querido sin que intervenga su decisión subjetiva, su voluntad. Continuar leyendo Un rechazo muy particular
 Remodelar el hogar de a dos
Tenemos una imagen típica en nuestra mente que seguramente a vosotros también les causará felicidad: nos referimos a la de una pareja jovel recién mudada a su hogar que deciden remodelar o acondicionar el espacio de la convivencia. La imagen incluye momentos de felicidad, de gracia, de risas, de juego con pintura, de amor, y de pasión.
Esta imagen se adecua bien a la idea de una pareja joven. Pues implica que esta pareja no tiene demasiado dinero, que recién comienza en la vida del amor, y que todavía tienen mucho tiempo para compartir juntos. El hijo todavía no ha venido, de manera que tienen todo el tiempo para ellos solos. Ambos trabajan, son profesionales jovenes. Su carrera está en proceso ascendente.
Pero todavía no se han casado. Viven en el idilio del enamoramiento y de las esperanzas del compartir toda una vida juntos.
Ahora bien, ¿por qué esta imagen debe ser adecuada sólo para parejas jovenes que hace poco que están juntas? Claramente esta restricción a una generación hace que tengamos problemas luego una vez que nuestra pareja cuenta con más de 20 años a la hora de pensar opciones para reanudar la llama de la pasión y la vitalidad de la pareja.
Pues cuando ocurre esto y dado que nuestros patrones de comprensión son tan limitados y fijos no sabemos cómo mejorar nuestra situación y creemos que está todo perdido. Por el contrario, la idea de renovar la decoración del hogar con las propias manos y de una manera conjunta, es decir llevando a cabo una actividad de colaboración puede ser una gran opción para las parejas en crisis.
 Familia ideal
Luego de ver tantas películas y de leer tantos libros asi como también luego de haber sidos educados en las escuelas de la cultura moderna occidental es muy difícil no caer en los estigmas de la idealización familiar. ¿A qué nos referimos con esto? Al terrible fenómeno que perjudica a cada uno de los hombres de este mundo y que consiste en idealizar lo que debe ser una familia.
Miramos TV a diario y en ella aparecen modelos de lo que es una familia tipo. Al compararla con nuestra familia real nacen las diferencias palmarias. Y cuando observamos esto nos recriminamos a nosotros mismos: “uno no elige la familia que tiene”, “mi familia es un fracaso”, etc, etc.
Ahora bien, la verdad es que no existe eso que suelen llamar familia ideal. Por el contrario, cada familia es un mundo diferente. Y seríamos mucho más felices si olvidásemos esos patrones deontológicos que nos presionan desde el nacimiento diciéndonos lo que debemos hacer y lo que está mal.
Si este fuera el caso entonces las crisis familiares, las peleas, las así llamadas “disfuncionalidades” en realidad serían tomadas naturalmente como fenómenos necesarios en un proceso de convivencia y cooperación intersubjetiva cuya duración es extremadamente prolongada. Pues tomaríamos algo que es considerado ideal y universal como particular y natural. Continuar leyendo Los problemas de la idealización familiar
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