El amor infantil por la rutina

Rutina infantilExiste un hecho fundamental en la infancia que los padres debemos tener en cuenta constantemente para lograr el desarrollo de la personalidad de nuestros hijos de la mejor forma posible.  Nos referimos al hecho de la rutina.

Todo padre tiene para con su hijo cierta rutina, la repetición de una práctica que en el tiempo termina generando un hábito y una expectativa de conducta determinada en el niño. Al comienzo es evidente que toda intención de generar un hábito o una rutina en el niño se experimenta como imposición externa. Pues al comienzo, la identidad infantil casi es inexistente, de forma que en su fluidez pulsional, toda sugerencia de continuidad produce violencia.

Sin embargo, una vez que somos capaces de organizar ciertamente su economía psíquica en un nivel aunque sea mínimo, entonces los niños pasan a tomar a las rutinas como objetos de deseo sumamente intensos. Aman a la rutina, y cualquier intención de desestructurar su hábito es percibido por ellos como violencia. Continuar leyendo El amor infantil por la rutina

Los celos infantiles en el embarazo

Celos infantiles, todo un problema

Celos infantiles, todo un problema

Todos aquellos que somos padres conocemos muy bien la siguiente situación: al quedar nuestra esposa embarazada nuevamente, nuestros hijos pequeños entran en un período de celos que puede llegar a límites patológicos. En este artículo nos gustaría analizar esta problemática intentando encontrar una seña de solución, cuando no existen ninguna respuesta mágica.

Ocurre que al estar a la espera de un próximo hijo, sus hermanitos consideran que toda la atención y el amor que hasta el momento existía para con ellos, no será más una realidad. De esta manera, comienzan a comportarse mal, a hacer escándalos, y todo parece desenvolverse del peor de los modos posibles. La madre necesita descansar, y los niños hacen todo lo posible para que ese bebé en espera desaparezca.

Por ello, no hay que alarmarse si llegamos a escuchar que desean que ese hijo se pierda. Pues efectivamente el temor a ser abandonados lleva a que deseen volver a un pasado mejor, y por lo tanto a que ese nuevo hermanito desaparezca. Pero, claro está, este deseo no puede interpretarse como signo de maldad infantil, ni mucho menos.

En nosotros está la responsabilidad de que esta situación se revierta. Para ello, debemos intentar mantener los hábitos que hasta que  nuestra esposa quede embarazada teníamos para con nuestros hijos. Puesto que en la continuación de la rutina parece zanjarse una posibilidad de garantizar una seguridad interior en los niños. Es que ellos aprecian en demasía a la continuidad en el tiempo, y cualquier desajuste de los acontecimientos tal como ellos se los representan en la memoria, genera actos de odio y desacato a la autoridad paternal. Continuar leyendo Los celos infantiles en el embarazo

¿Proyecto personal o proyecto familiar?

¿Qué elegir, Familia o proyecto personal?

¿Qué elegir, Familia o proyecto personal?

A las personas solteras que van acercándose poco a poco a la mitad de los veinte años les aparece una pregunta que acaso sea una de las preguntas más decisivas de toda su vida: ¿cómo seguir de aquí en más?

Es que los jóvenes de 25 años suelen ya haber terminado sus estudios universitarios de grado, poco a poco van despegándose del regazo protector de sus padres, emancipando su lugar como adultos en el mundo del mercado de trabajo, y al ganar unas cantidades de dinero hasta el momento inexistentes, tienen un horizonte sumamente amplio de posibilidades de acción.

¿Cuáles son éstas? Por un lado el o la soltero/a, pueden continuar sus estudios en una carrera de posgrado. Especializarse, realizar el proyecto personal de autofomentar el espíritu, formarse de un modo cada vez más perfeccionado. Muchas personas consideran que “hacer carrera” personal, tanto por una continuación de los estudios, como por la decisión de dedicar la mayor cantidad de horas en un puesto de trabajo promisorio para lograr algún día conseguir un puesto de gerente en una empresa, así como aquellos otros que prefieren la libertad del viaje, y conocer el mundo con amigos, es el mejor futuro inmediato.

Ahora bien, este tipo de decisiones más individualistas no van de la mano necesariamente de aquel otro proyecto tradicional que consideramos aún vigente, por más que ciertos fundamentos que lo sostengan ya no sean tan sólidos; nos referimos, por si no queda del todo claro, al proyecto familiar. Continuar leyendo ¿Proyecto personal o proyecto familiar?

La necesidad conyugal de las amistades

Amigos

Amigos

Los amigos son la otra fuente y receptáculo de amor que es factible encontrar en nuestras actitudes. Si bien la familia conyugal, la pareja, es el principal nexo de amor en nuestros días, también es cierto que la amistad no puede dejar de ser el otro pilar necesario para que una familia se mantenga unida. ¿Por qué?

Cuando uno de los términos de la pareja no tiene amigos las cosas suelen complicarse de un modo fatal. Mientras que él o ella tienen miles de amigos y son convocados constantemente para salir con ellos, el otro o la otra -que no tiene amigos- al sentir ese vacío pretende llenarlo con exigencias infinitas.

La exigencia es uno de los peores elementos, uno de los más corrosivos, dentro de la pareja. Puesto que esto lleva necesariamente al sofocamiento y, consecuentemente, a la necesidad de libertad. Continuar leyendo La necesidad conyugal de las amistades

El bebé como centro de vitalidad

La fuerza del bebé

La fuerza del bebé

¿Qué nos fascina tanto de los bebés? ¿Qué hace que una familia entera deje de lado sus miserias, sus odios mutuos, sus conflictos y tensiones, para reunirse en el círculo cercano al nuevo niño que ha traido a la vida una de las mujeres pertenecientes a la célula familia?

Evidentemente es el hecho de que los bebés son fuente de energía, de vida, potencia intensa que nos hace ver todo desde el lado de la posibilidad, de la potencia.

Cuando nace un sobrino, nuestro hijo, o cualquier otro bebé en nuestra familia, nos llega desde lugares desconocidos fuerzas que nos toman de sorpresa, y del mismo modo que un poseso, caemos en el estado extático de la vitalidad pura. Nos sentimos más jóvenes, deseamos hacer cosas, proyectamos un futuro lleno de finalidades.

Por ello debemos agradecer tanto a la madre como a este regalo que la vida nos da en el cuerpo de un niño, puesto que no solamente nos fortalece como individuos sino que reconstruye lazos familiares tal vez rotos, nos permite olvidar viejas peleas, nos amiga con la vida.

El bebé permite los rituales que hacen a la renovación de la vida afectiva de la familia. Cuando nace un bebé, toda la familia se vuelve a juntar -de un modo similar a las festividades de navidad o fin de año-, se mira a la cara y se reconoce como una unidad con vida propia. Continuar leyendo El bebé como centro de vitalidad

Los abuelos y el hecho de la muerte

Abuelos

Abuelos

Hay algo que hace a la condición humana y que nadie puede sustraerse: el ser-para-la-muerte. Esta idea de una conexión con la muerte de todo ser humano ha sido desarrollada por un filósofo alemán muy importante para el siglo XX. Según éste todo ser humano no puede escapar a su propia finitud, sin embargo, esta historicidad humana no puede ser sólo planteada en términos objetivos sino que es necesario, dice este filósofo, que la persona reconozca este su ser para la muerte, su estar arrojado al mundo sin posibilidad de trascenderlo, para conseguir su propia autenticidad.

Evidentemente este imperativo que Heidegger colocaba en el ser de todo hombre es algo que no parece ser muy deseado por la persona corriente. ¿A quién le place reconocer que va a morir? Todos reprimimos este hecho fundante de nuestra vida, puesto que si nos acordásemos que vamos a morir en un futuro, entonces nuestra vida perdería sentido, y no tendríamos de dónde sacar las fuerzas para impulsar nuestros proyectos. Ahora bien, existe una represión del fenómeno de la muerte que falla bastante más: cuando se acerca el período de finitud de un ser que queremos, de un familiar.

Cuando observamos a nuestros abuelos, a los ancianos de nuestra familia, caemos en la cuenta de lo que hasta el momento habíamos pasado por alto desde nuestra perspectiva de superioridad juvenil: las personas mueren, incluso nuestras más queridas. De modo que, nosotros también lo haremos. Continuar leyendo Los abuelos y el hecho de la muerte

Fragmentación de la fuerza de trabajo femenina

trabajadora de clase baja

trabajadora de clase baja

La estratificación y fragmentación de la fuerza de trabajo en las sociedades contemporáneas no sólo se aprecia desde la variable de género. En efecto, habría que agregarle una más, no menos importante: la extracción de clase de los agentes de trabajo.

Por eso lo que se puede percibir como un gran avance, como un progreso moral de la sociedad y una consecuente liberación de la mujer no va exento de aspectos de desigualdad e injusticia social. No es lo mismo el significado subjetivo que tiene la oportunidad de salir a trabajar para la mujer de clase media alta que lo que significa tener que trabajar como imperativo ineludible para la mujer con familia de clase baja.

Mientras para la primera la idea de pasar más tiempo en el trabajo que con la familia puede ser concebida bajo una perspectiva de reprobación por parte de los hijos y de los moralistas, para la segunda estos criterios de evaluación se ven puestos en suspenso. La primera tiene la opción de equilibrar los tiempos, de modo que la razón que explica que pase más tiempo en el trabajo que con sus hijos es la de su propia tendencia a enamorarse de su trabajo, de workalcoholizarse. La segunda sólo sale a trabajar porque no tiene opciones, sólo la fuerza que la obliga a hacerlo si no quiere morir de hambre ella y su familia. Continuar leyendo Fragmentación de la fuerza de trabajo femenina

¿Qué peligro se corre cuando las mujeres trabajan?

¿Qué peligro se corre cuando las mujeres trabajan?

¿Qué peligro se corre cuando las mujeres trabajan?

Sin embargo no queda del todo claro que los procesos de transformación sociocultural que suelen ser considerados como progreso moral y avance de los aprendizajes a nivel colectivo, lleven de forma necesaria a buen puerto.

Que se nos entienda: no porque estos avances no sean reales. En verdad, aun no se han profundizado del todo, y esto queda evidenciado en las recurrentes faltas morales y actos de agravio que sufren las mujeres por parte de la dominación masculina.

Sin embargo, nos gustaría remarcar el lado paradójico, contradictorio, de este progreso moral a partir de un ejemplo que, a nuestro criterio, resulta sumamente revelador de las actuales formas de injusticia microsocial.

Como decíamos en el post anterior, la mujer se ha liberado de las cadenas que la posicionaban en el lugar de lo débil, de la improductividad, de un sujeto económicamente inactivo. Por el contrario, hoy encontramos sujetos de decisión económica de gran relevancia social corporeizado por mujeres. Encabezando compañías de todo tipo, empresarias, profesionales, en los medios de comunicación, políticas, presidentas. Continuar leyendo ¿Qué peligro se corre cuando las mujeres trabajan?

La liberación de la mujer

La liberación de la mujer

La liberación de la mujer

La disolución del concepto tradicional de familia patriarcal ha abierto un sinnúmero de posibilidades hasta el presente soterradas bajo un esquema demasiado rígido. Como todos saben la figura de la mujer y su liberación ha emergido a la luz con este tipo de transformaciones socioculturales. De la idea de mujer como ama de casa, como madre cuyas actividades no contribuían para nada a la reproducción social, es decir: como agente invisibilizado por el manto oscuro de la vida privada; se ha pasado a una publicidad de la mujer, a un salir a la luz.

La liberación de lo femenino se ha producido de forma gradual a medida que la sociedad moral fue progresando. Naturalmente, en la polis griega tanto las mujeres como los esclavos y los niños, no podían intervenir en la vida política, en el espacio de discusión pública en la que los ciudadanos reafirmaban la democracia antigua. Continuar leyendo La liberación de la mujer

La nueva pareja o nuestros hijos: ¿disyuntiva?

Nueva pareja y familia

Nueva pareja y familia

Consideremos esta situación. Una mujer se separa de su marido. Al irse éste de su casa, ella decide conocer a una nueva persona, rehacer su vida y formar una pareja nueva. Lo hace, conoce un hombre que le gusta mucho. Deciden formar pareja y tras pasar el tiempo ambos consideran que es tiempo de vivir juntos. Entonces ella le propone que él se mude a su casa. Aquí parece que todo marcha como tiene que marchar. Sin embargo, existe un único inconveniente, la mujer tuvo hijos con su ex-marido, vive con ellos. Entonces la decición de traer un nuevo hombre a su casa no puede tomarse así como así, dado que sus hijos podrían enojarse con ella.

Este tipo de situaciones se presenta a diario en la sociedad actual en donde ya el matrimonio parece no contener tal como lo hacía en el pasado a las partes en sus debidos sitios. ¿Cómo hacer para convivir con una nueva persona una vez que hemos roto con nuestro viejo matrimonio? ¿Cómo hacer cuando han quedado hijos que hacen difícil la vida de pareja con personas que quedan fuera del círculo estrecho del padre y la madre?

Tal vez la mejor estrategia es la así llamada estrategia del goteo. Como las gotas de un grifo que caen en la noche, una por una, así también puede hacerse con la nueva pareja y la búsqueda de una relación de amistad con los hijos. Para que no resulte shockeante, se puede intentar traer a la pareja al hogar una vez por semana, de a poco. Que los hijos la vayan conociendo, y una vez que el vínculo de confianza se haya armado, entonces sí convocarla con más recurrencia. Y tal vez a la larga se podrá mudar a casa.

Con medidas cautelares es el mejor modo de llevar la vida de los padres divorciados.

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